
Decididamente, la sobremesa hoy está hecha de besos y de abrazos; en una travesía hacia un lugar llamado dulzura. Con los besos, los olores, los abrazos, las babas, los intercambios de calor personal, los lametones, los mocos, se amasan la madre y los niños, que quedan sabrosamente encantados de compartir los productos del cuerpo. Como todo pacto de sangre, éste del amor entre ella y los niños se cocina intercambiando al tiempo pareceres y líquidos. Amar -piensa ella- debe de ser sencillamente esto: mezclarse en el líquido del otro y diluirse en el mar templado de los besos.
Foto: Valoo_agm
Texto: "La jornada de las mujeres-árbol", Teresa Moure; Ed. Ronsel (pág. 63)
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Autor: Maggy
Saludos
Fecha: 27/09/2007 10:24.
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Autor: fire
con tu permiso lo copio y lo guardo..
la frase final es preciosa...
un beso..
Fecha: 27/09/2007 17:29.
Autor: Tempodelecer
Fecha: 27/09/2007 21:08.

